Cuándo un fallo estructural obliga a desalojar: criterios técnicos y legales en España
En los últimos años hemos visto noticias de edificios desalojados de forma urgente por riesgo de colapso: desde viviendas con grietas graves hasta colegios o locales con estructuras deterioradas. Para los propietarios y vecinos, la situación genera una gran incertidumbre: ¿cuándo un problema estructural es tan grave que se debe desalojar?, ¿qué criterios se aplican en España para tomar esta decisión?
En este artículo explicamos de forma clara los criterios técnicos y legales que determinan si un fallo estructural obliga a evacuar un inmueble, qué papel juegan los ayuntamientos y qué opciones tienen los afectados.
¿Qué es un fallo estructural?
Un fallo estructural se produce cuando los elementos portantes de un edificio (cimientos, pilares, vigas, forjados, muros de carga) pierden su capacidad de soportar las cargas para las que fueron diseñados.
Causas frecuentes en España:
- Patologías del hormigón: aluminosis, carbonatación, oxidación de armaduras.
- Defectos de cimentación: asentamientos diferenciales, hundimientos.
- Sobrecargas no previstas en el diseño original.
- Degradación de materiales (humedad, corrosión, termitas en vigas de madera).
- Errores de construcción o falta de mantenimiento.
Cuando estos problemas alcanzan un nivel crítico, pueden derivar en un riesgo de colapso parcial o total.
Señales de riesgo estructural que pueden llevar a un desalojo
Los técnicos especializados y los ayuntamientos valoran principalmente:
- Grietas diagonales o en zigzag en muros de carga o pilares.
- Deformaciones visibles en techos, forjados o cubiertas.
- Desprendimientos de hormigón con armaduras a la vista.
- Hundimientos de suelos por fallos de cimentación.
- Ruido estructural (crujidos, chasquidos).
- Informe técnico negativo en la ITE (Inspección Técnica de Edificios).
👉 Si los informes concluyen que la estabilidad está comprometida, la evacuación inmediata es la medida más segura.
Criterios técnicos para decidir un desalojo
En España, la decisión de evacuar se apoya en la evaluación técnica realizada por arquitectos o ingenieros. Los criterios más habituales son:
- Nivel de riesgo de colapso
- Riesgo inminente → desalojo inmediato.
- Riesgo progresivo pero controlable → medidas de apuntalamiento preventivo.
- Extensión del daño
- Localizado (una zona concreta) → posible confinamiento de áreas.
- Generalizado → desalojo total del edificio.
- Capacidad de medidas provisionales
- Si se puede garantizar la seguridad con apeos o refuerzos temporales, a veces se evita el desalojo.
- Si no es posible, la evacuación es obligatoria.
- Condiciones externas
- Edificios en zonas sísmicas, costeras o con lluvias intensas aumentan el riesgo.
Marco legal en España: ¿qué dice la normativa?
El Código Técnico de la Edificación (CTE) y la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) establecen que la seguridad estructural es una condición básica.
Normas clave:
- ITE (Inspección Técnica de Edificios): obligatoria en muchos municipios a partir de cierta antigüedad. Si se detecta riesgo, se emite orden de rehabilitación o desalojo.
- Ayuntamientos: tienen la potestad de dictar una Orden de Desalojo cuando el inmueble representa peligro para sus ocupantes.
- Protección Civil: interviene en casos de emergencia para evacuar de inmediato.
👉 En resumen: solo la autoridad municipal puede ordenar un desalojo forzoso, basándose en informes técnicos.
Procedimiento habitual de desalojo por riesgo estructural
- Detección del problema
- A través de una ITE, un informe técnico, denuncias vecinales o inspección municipal.
- Informe técnico
- Arquitectos o ingenieros evalúan la gravedad y recomiendan medidas.
- Resolución administrativa
- El ayuntamiento emite una orden de ejecución (obras de reparación) o, si el riesgo es alto, una orden de desalojo inmediato.
- Ejecución del desalojo
- Los vecinos deben abandonar la vivienda hasta que se garantice la seguridad.
- Obras de reparación y rehabilitación
- Los propietarios (o la comunidad) están obligados a sufragar las obras necesarias.
Consecuencias para los propietarios y vecinos
- Pérdida temporal del uso de la vivienda.
- Costes de reparación (a cargo de la comunidad de propietarios en elementos comunes).
- Dificultades económicas si no existen seguros o ayudas públicas.
- Posible declaración de ruina si el coste de reparación supera el valor del inmueble.
Soluciones técnicas para rehabilitar un edificio desalojado
En función del daño, las intervenciones más comunes son:
- Refuerzo de vigas y forjados con perfiles metálicos.
- Recalce de cimentaciones en caso de asentamientos.
- Sustitución de elementos dañados (viguetas con aluminosis, pilares corroídos).
- Refuerzo integral de la estructura para devolver la habitabilidad.
El valor añadido de Noubau en rehabilitación estructural
En Noubau somos especialistas en reforzar estructuras dañadas y recuperar edificios desalojados por riesgo estructural.
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- Garantizamos la seguridad y durabilidad de cada rehabilitación.
Conclusión
Un fallo estructural no siempre implica desalojo, pero cuando el riesgo es alto, las autoridades municipales están obligadas a proteger a los vecinos evacuando el edificio.
La clave está en la detección temprana de las patologías estructurales y en contar con un plan de rehabilitación profesional.
👉 Si tu vivienda presenta grietas o deformaciones, no esperes a una orden de desalojo: contacta con Noubau y te ayudaremos a diagnosticar y reforzar la estructura antes de que sea demasiado tarde.



